Esta
noche salgo a la calle, a ver la cuadrícula de cielo que me regala mi patio.
Siento el aire, tibio de primavera, con olor a mar, a caracolas, a arena mojada
y salada...me siento en paz y sobre el suelo. Miro de nuevo el cielo, hoy sin
estrellas...aunque ellas siempre están ahí, escuchándome cuando les hablo.
Entonces pienso "gracias"...siento la ligera brisa nocturna y, con
los ojos abiertos, susurro mi deseo...a lo lejos se oyen las cocinas de los
vecinos, las teles encendidas, el batir de las hojas de otros jardines...eso no
me impide percibir el sonido de las olas y respirarlas...entonces, si, cierro
los ojos y sonrío. Buenas noches.