Una
tarde, tomando tú un café y yo una infusión, hablamos del destino…decías que
todo lo que hacemos está en nuestras líneas de vida, y que elegimos dentro de
una gran variedad a nuestra disposición…lo decías mientras señalabas las líneas
de la taza donde tomabas café…ambos estábamos de acuerdo y sonreímos. Entonces
me paré a mirar las líneas de mi taza…y eso me hizo recordar.
…Cuando sentí que no estaba viviendo la vida que deseaba, la que me correspondía, comencé a hacer cambios. Decidí salir del camino que había elegido hasta entonces, aunque hasta ese momento había parecido el correcto, al menos, a todos los demás…sin embargo algo dentro de mí decía “esto no es lo que quiero”…y cada vez con más fuerza. Aunque simplemente me faltaba fuerza para salir de ese camino, de esa línea de vida…creía que era la única buena posible porque era buena para los demás. Pero a mí no me hacía feliz.
…Cuando sentí que no estaba viviendo la vida que deseaba, la que me correspondía, comencé a hacer cambios. Decidí salir del camino que había elegido hasta entonces, aunque hasta ese momento había parecido el correcto, al menos, a todos los demás…sin embargo algo dentro de mí decía “esto no es lo que quiero”…y cada vez con más fuerza. Aunque simplemente me faltaba fuerza para salir de ese camino, de esa línea de vida…creía que era la única buena posible porque era buena para los demás. Pero a mí no me hacía feliz.
El
sufrimiento es algo innecesario. El dolor es inherente a la vida. Es
inevitable, a veces ocurre algo que nos hace daño. Pero sufrir es permanecer
cerca de lo que nos hace daño innecesariamente, o aferrarnos a la idea del
dolor. O darle vueltas a las cosas dolorosas…a veces incluso creemos que
merecemos sufrir porque estamos imbuidos en culpabilidades inculcadas…o renunciamos
a ser felices porque nos resignamos a ello, o por no creer merecerlo.
Cuando me di cuenta de que podía elegir mi vida, me dio vértigo. De repente casi no sabía qué hacer con tanta libertad…hasta que disfruté con ello.
Cuando me di cuenta de que podía elegir mi vida, me dio vértigo. De repente casi no sabía qué hacer con tanta libertad…hasta que disfruté con ello.
Decidí cambiar de camino, de todos los que el
universo había puesto a mi disposición. Gracias a todas las personas y
acontecimientos que han estado en mi línea de vida anterior, gracias a todas
las que están en la actual y gracias a todas las personas y acontecimientos que
están por venir. Gracias al universo por darme toda una variedad de caminos
donde poder encontrar lo que me hace feliz.
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